Cuando se adquiere un vehículo al igual que como cualquier otro producto

Cuando se adquiere un vehículo al igual que como cualquier otro producto este viene con una garantía legal, y en España la garantía legal del automóvil es establecida por ley por un periodo de 2 años para los automóviles nuevos y no inferior a 1 año para los de segunda mano.

Toda avería o desperfecto que se detecte en el automóvil durante ese tiempo, y que no sean producto de falta de mantenimiento o desgaste normal de algunos de sus componentes, el vendedor estará en la obligación de responder por cada una de esas fallas presentadas.

Pero también a la hora de adquirir un coche el comprador puede beneficiarse también de su garantía comercial, que no es más que una serie de condiciones o beneficios adicionales las cuales son establecidas por el vendedor,  pero que pueden ampliarse  tanto en su duración como de forma, que es lo que se convierte en la garantía legal del coche.

España es reconocida como el 8vo productor mundial de coches con motor y el 2do más grande de toda Europa, con una exportación del 80% de los automóviles que producen. Por lo que comprar un coche nuevo en España se convierte tal vez en la mejor opción de compra, siempre y cuando el concesionario tenga buena reputación, convirtiéndose de esta manera esta decisión en la menos riesgosa.

Los riesgos comienzan a surgir cuando llega la hora de determinar qué es lo que cubre la garantía legal del automóvil y que es lo que cubre la garantía comercial y es allí donde toca determinar el origen de la falla o avería y ver si esta responde al desgaste normal de sus piezas, a un mal uso del vehículo o  a un defecto de fábrica.

Ventajas de comprar un coche en un concesionario

Cuando compramos un coche nuevo o de segunda mano en un concesionario, independiente del tipo de vehículo que adquiera, tendremos siempre más derechos sobre el coque adquirido como consumidor que si se lo estuviésemos comprando a una persona particular o a un tercero.

En casi toda Europa esto funciona de esta manera y la mayoría de los concesionarios automotrices están obligados por ley a cumplir con lo siguiente:

  • Cumplir con la Ley de Garantía de automóvil.
  • Cumplir con la Ley de Garantía del consumidor.
  • Cumplir con la Ley de Comercio Justo, que dependiendo del país donde se aplique recibirá otro nombre, pero que continúa siendo en forma la misma ley, que velará porque el comprador no sea engañado.
  • Tener toda la documentación en orden.
  • Proporcionarle al comprador toda la información veraz y precisa en la descripción de las características del vehículo: Su historial, precio, condición, y en el caso de ser de segunda mano la lectura del odómetro y cualquier otra deuda que se tenga por el vehículo.

Por lo general la Ley de Garantías del Consumidor en lo que concierne a vehículos lo que busca es que lo que se venda sea para el comprador:

  • De buena calidad o que sea aceptable, lo que se traduce en que su aspecto y acabado sean razonablemente seguros y duraderos.
  • Que cumpla con su propósito, que fue aquel por el cual fue comprado o el propósito especifico que le fue indicado por el comprador al concesionario antes de comprar el vehículo.
  • Que cumpla con la descripción de venta: Los aspectos que describen al vehículo deben coincidir con lo publicitado y con cualquier otra característica que el concesionario haya descrito al momento de venderlo.

Y cuando el concesionario no cumpla con las obligaciones que la ley le exige, el comprador tiene la libertad de buscar un reemplazo o reembolso en rpmgarantie si este necesitara de alguna reparación o si en definitiva el automóvil que se ha comprado no cumpliera con alguna de   las garantías exigidas por la ley de garantías al consumidor o con la Ley de Garantía de Automóvil.

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